JUSTIFICACIÓN
El arte, desde una concepción milenaria, ha tenido como fundamento la abstracción de muchos aspectos de la realidad como base para su quehacer.
Tocando aspectos políticos, sociales, humanos, entre muchos otros, el arte se ha encargado de canalizar los motores que mueven al mundo y a los seres que lo habitan en imágenes y sonidos que producen belleza, que transgreden, que reflexionan, que movilizan, que cuestionan. El teatro, como una de las esferas del arte y como centro de acopio de muchas de este, posibilita la confrontación directa, inmediata e impetuosa entre el espectador y el motor escénico.
Con la obra de teatro “la experiencia no-virtual, mi vida en exceso”, se busca exponer de manera clara la problemática de los excesos en nuestra sociedad de consumo actual. La cronología de la obra está desarrollada por sucesos, por cuadros situacionales donde se abarcan tres temas: el exceso en el uso de la tecnología, el exceso en el manejo del cuerpo y el exceso en el consumo de licor, droga y manejo de la rumba. Una propuesta que rompe con los parámetros clásicos en historia y cronología para extrapolar la problemática y aplicarla sin caer en el panfleto y la “re-educación”, sino más bien buscando formular preguntas y auto reflexiones en cada uno de los espectadores. “La experiencia no-virtual, mi vida en exceso”, se plantea como una experiencia que no es ajena, no es virtual, es inherente a cada uno desde cualquier ámbito cultural, directo o indirecto y nos invita a tomar responsabilidades concretas para evitar caer en la desgarradoras e inicuas manos del consumo excesivo.
Los personajes guías de la experiencia, al igual que la obra misma, no tienen una verdad absoluta, son líderes pero también son víctimas de la sociedad de consumo. Los voluntarios de la experiencia caracterizados por nombres extra cotidianos permitirán crear más recordación e impacto, los demás personajes fortalecen la identificación con los otros sujetos de los entornos familiares y sociales afectados por las acciones de los protagonistas.
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